De los inicios a las supermodelos: la historia del modelaje

Hasta finales del siglo XIX, “modelar” (del francés medio modelle) se refería principalmente a personas que posaban para retratos. Con la invención de la cámara, las oportunidades de modelaje se ampliaron: las personas ya no solo eran retratadas en pinturas, sino también fotografiadas para anuncios, que pronto aparecieron en los periódicos. Charles Frederick Worth, considerado el “padre de la alta costura”, fue el primer diseñador en los años 1850 en usar modelos vivos. Su esposa, Marie Augustine Vernet, fue su “maniquí viviente” y es considerada la primera modelo de la historia. Worth también fue el primer diseñador en coser su etiqueta directamente en la ropa, un paso clave para la industria del modelaje.

Las primeras agencias de modelos
Después de que Worth empleara modelos vivos, el modelaje se convirtió en una profesión reconocida. Con la creciente popularidad de la fotografía de moda, surgieron las primeras agencias de modelos. En 1946, Eileen y Gerard Ford fundaron Ford Models, una de las agencias de modelos más prestigiosas del mundo, abriendo puertas a muchos aspirantes que querían convertir su pasatiempo en carrera. En los años 50, un modelo exitoso era conocido principalmente en el mundo de la moda, no en la cultura pop general. Modelos famosos como Dovima, Carmen Dell’Orefice, Wilhelmina Cooper y Dorothea Parker definieron esta época.

Modelaje internacional y agencias en los años 60
En los años 60, las agencias de modelos crecieron a nivel mundial, y los modelos viajaban a menudo solo distancias cortas para trabajar en su región. Londres se convirtió en un centro de moda y modelaje gracias a modelos icónicos como Twiggy, Jean Shrimpton y Joanna Lumley. Los años 60 marcaron el inicio del modelaje global, en el que las agencias desempeñaron un papel central.

Modelaje como profesión legítima
Los años 70 y 80 trajeron mejores salarios, condiciones laborales y nuevas oportunidades para los modelos, incluidos contratos de cosméticos y cabello. Concursos como el Ford Supermodel World Competition de 1980 ayudaron a las agencias a descubrir nuevos talentos a nivel mundial. Hitos como Beverly Johnson, la primera modelo afroamericana en la portada de American Vogue, y el contrato millonario de Margaux Hemingway consolidaron el modelaje como una profesión seria.

La era de las supermodelos
Los años 90 fueron la década de las supermodelos. Rostros famosos como Christy Turlington, Naomi Campbell, Cindy Crawford y Stephanie Seymour dominaron las pasarelas. Victoria’s Secret y Sports Illustrated aumentaron la demanda de modelos más curvas como Heidi Klum, Claudia Schiffer y Tyra Banks, mientras que las agencias apoyaban las carreras de estos top models en todo el mundo.

La era digital y las redes sociales
A partir de los 2000, las redes sociales revolucionaron el modelaje. Modelos como Kendall Jenner, Gigi Hadid y Cara Delevingne usaron plataformas para interactuar directamente con los fans, influyendo en las decisiones de las marcas. Al mismo tiempo, surgieron nuevas oportunidades para modelos que se apartan de los ideales de belleza clásicos. Hoy, el mundo del modelaje es más diverso que nunca: hay modelos de todas las edades, tamaños y formas. Las agencias y scouts siguen desempeñando un papel crucial en descubrir talentos y ayudarlos a ingresar al mundo del modelaje.
September 10, 2018