Vengo de una pequeña isla llamada Santo Antão en Cabo Verde, ubicada frente a la costa oeste de África. Crecer allí hasta los 15 años me permitió experimentar una combinación única de montañas, playas de arena negra y ricas tradiciones locales. Cada una de las diez islas de Cabo Verde tiene su propia identidad, y viajar entre ellas en avión o barco es una manera maravillosa de descubrir esta diversidad. Pero mi camino como modelo pronto me llevó mucho más allá de mi hogar en la isla.
He estado modelando durante casi diez años, y mi viaje comenzó de manera inesperada. Fui descubierta en la escuela de mi isla y alentada a participar en el concurso "Elite Model Look", el cual gané. Esa victoria abrió la puerta a oportunidades internacionales de modelaje, desde China hasta Europa y, finalmente, Nueva York, donde ahora paso la mayor parte de mi tiempo. Trabajar con diseñadores de primer nivel como Louis Vuitton, Dior, Chanel, Dolce & Gabbana, Tom Ford, Tommy Hilfiger, Victoria’s Secret y La Perla ha sido un cambio de vida. Desfilar para Victoria’s Secret o en el show de Chanel en Cuba fueron momentos inolvidables, que solo un modelo puede apreciar completamente.
La industria de la moda me ha sorprendido de muchas maneras. Dejar a mi familia a los 15 años, aprender nuevos idiomas, viajar por el mundo y descubrir culturas completamente diferentes fue abrumador pero también emocionante. Muchos aspirantes a modelos no se dan cuenta de la dedicación requerida detrás de escena: largas horas, desfase horario, innumerables castings y el esfuerzo constante por verse fresca y profesional. El éxito en el modelaje a menudo no depende solo de la apariencia, sino de la pasión, la perseverancia y el apoyo de una buena agencia de modelos. La orientación de mis agentes y mi familia ha sido invaluable para ayudarme a navegar esta compleja industria.
A lo largo de los años he aprendido más de lo que jamás imaginé. Modelar me ha enseñado responsabilidad, comunicación y la importancia de respetar a todos en esta industria diversa. También he descubierto mi fuerza interior y mi capacidad de contribuir a causas mayores que yo, como ayudar a las familias en Cabo Verde a través de donaciones de alimentos. Estas experiencias me recuerdan que la vida se trata tanto de alcanzar tus sueños como de tener un impacto positivo en el mundo.
Admiro a modelos como Gisele Bündchen, que, al igual que yo, dejaron su pequeña ciudad natal para seguir una carrera que podía cambiar su vida y apoyar a su familia. Para los jóvenes modelos que ingresan a la industria, mi consejo es mantenerse fieles a sí mismos, ser determinados y luchar por lo que quieren, incluso frente a los desafíos. Una buena agencia de modelos puede guiarte, pero tu pasión y dedicación siempre impulsarán tu éxito.
A medida que avanzamos, espero más amor, igualdad y conexión humana. El modelaje me ha dado oportunidades increíbles y deseo que todos experimenten momentos de crecimiento, aprendizaje y alegría, tanto en la moda como en la vida.