El ascenso de Paloma Elsesser, de aspirante a poeta y estudiante de psicología a una de las figuras más influyentes de la moda, es verdaderamente extraordinario. Mucho antes de caminar por alfombras rojas o aparecer en las páginas de las revistas, Paloma no tenía intención de convertirse en modelo. Nacida en Londres y criada en Los Ángeles, se trasladó a Nueva York para estudiar literatura y psicología, imaginando una vida marcada por el arte, la poesía y la expresión creativa, lejos de la alta moda.
Su entrada en el mundo del modelaje ocurrió de forma inesperada cuando la legendaria maquilladora Pat McGrath la descubrió a través de Instagram. McGrath vio en Paloma no solo un “rostro”, sino una presencia singular: una mujer libre de los estándares convencionales, cuya belleza y autenticidad podían redefinir lo que significa el modelaje en la era moderna. Ese encuentro decisivo puso a Paloma en el camino hacia una carrera muy solicitada y la convirtió en un referente para muchos.
Una vez introducida en la industria, la carrera de Paloma floreció rápidamente. Su primera gran campaña fue con la línea de belleza de Pat McGrath, y a partir de ahí comenzó a trabajar en editoriales y campañas publicitarias que la llevaron a colaborar con marcas globales como Nike y H&M. De este modo, rompió las expectativas del mundo del modelaje, demostrando que el valor de una modelo no se limita a encajar en un molde estrecho, sino que puede incluir una audaz expresión personal y la inclusión.
El portafolio de Elsesser se amplió con portadas de Wonderland y de múltiples ediciones internacionales de Vogue, un logro poco común que consolidó su estatus como uno de los rostros más reconocibles de la moda. Ha desfilado para diseñadores icónicos en las principales pasarelas del mundo, incluyendo convertirse en la primera modelo de talla grande en desfilar para Salvatore Ferragamo, demostrando que la versatilidad y la confianza son tan esenciales para el modelaje como la altura o la talla.
Su victoria del prestigioso título de “Model of the Year” en los Industry Awards marcó un momento definitorio en su carrera, celebrado no solo por sus logros artísticos, sino también por lo que representa: un cambio en la industria hacia una mayor diversidad y aceptación de todos los tipos de cuerpo. Este reconocimiento subraya la importancia de que las agencias de modelos abracen el talento en todas sus formas y ayuden a modelos como Paloma a encontrar plataformas donde puedan prosperar e inspirar.
Más allá de los premios y las portadas, Paloma mantiene firme su creencia de que el modelaje puede ser una fuerza de cambio. Utiliza constantemente su plataforma para defender la inclusión y animar a mujeres de todas las formas y orígenes a reconocer su propia belleza y potencial. Su historia es un poderoso recordatorio de que el modelaje no trata solo de moda, sino de mensaje, representación y comunidad, y de que las agencias modernas tienen un papel clave en fomentar voces transformadoras.