Naciste en San Petersburgo, Rusia, pero pasaste mucho tiempo en Italia y ahora vives en París. Para una modelo, viajar es una parte integral del trabajo. Como modelo, descubro nuevos lugares mientras trabajo, y a menudo es difícil separar vacaciones de viajes de trabajo. Los castings y sesiones de fotos en diferentes ciudades me permiten visitar museos, parques y lugares emblemáticos, a veces incluso más que los locales. Las pausas son raras, excepto en verano, cuando aprovecho para ver a mi familia y amigos en Saint-Tropez, Miami o Ibiza.
San Petersburgo es una ciudad hermosa, rica en cultura, teatro y ballet. Como modelo, visitar lugares alternativos y de moda en esta ciudad también puede ser fuente de inspiración para las sesiones de fotos. Aunque prefiero Ibiza o Berlín para la música electrónica, hay lugares únicos en San Petersburgo que vale la pena conocer.
El modelaje tiene sus ventajas y desventajas. Trabajar con fotógrafos de todo el mundo, como Sara Mautone, a menudo es mágico: puedes expresar tu creatividad y divertirte en las sesiones. Trabajar con otras modelos en campañas internacionales, como para Diesel, crea recuerdos inolvidables. Sin embargo, el mundo de la moda puede ser duro: algunas modelos son canceladas sin razón, a pesar de tener un historial impecable en castings y pruebas de ropa. Aquí es donde las agencias de modelos desempeñan un papel clave para proteger y guiar a sus modelos.
Posar para marcas como Dolce & Gabbana, Chanel o Dior sigue siendo un sueño para cualquier modelo. Colaborar con fotógrafos talentosos y agencias de modelos reconocidas permite impulsar la carrera y capturar imágenes icónicas. Trabajar en París ofrece una mezcla única de vida urbana y moda, con cada callejón inspirando nuevas ideas para el modelaje. Agencias y modelos encuentran en esta ciudad un lugar ideal para crear y desarrollarse profesionalmente.