Está claro que Rihanna ya no es solo una música: se ha convertido en una potencia en moda, belleza y modelaje. Desde el lanzamiento de Fenty Beauty en 2017 y Savage x Fenty en 2018, ha impulsado constantemente los límites de lo que significa ser inclusivo en el mundo de la moda. Desde el principio, Rihanna ha asegurado que sus marcas representen un amplio espectro de personas, mostrando modelos de diferentes etnias, tipos de cuerpo y alturas.
Recientemente, Rihanna volvió a acaparar titulares al contratar a Tamera McLaughlin como la primera embajadora de baja estatura para Savage x Fenty. El anuncio, compartido en Instagram y Twitter, destaca su compromiso continuo con la diversidad en el modelaje. Según Åsne Alstad Hanto, líder de la Asociación de Interés Noruega para personas de baja estatura, este movimiento envía un mensaje positivo: la ropa interior, al igual que la moda, es para todos. Este enfoque inclusivo también desafía los estándares de belleza tradicionales que durante mucho tiempo han dominado las agencias de modelos y las campañas.
Las campañas pasadas de Rihanna ilustran su dedicación a una representación amplia en la industria del modelaje. En 2019, su campaña de Fenty presentó a la modelo Aweng Mayen Chuol, mostrando orgullosamente cicatrices faciales. La superestrella también ha incluido modelos masculinos con diferentes tipos de cuerpo y ha impulsado a las agencias de modelos a aceptar una gama más amplia de talentos. Incluso su marca de belleza, Fenty Beauty, revolucionó el maquillaje ofreciendo 40 tonos de base, demostrando que la inclusión en el modelaje y la moda no es solo una tendencia, sino un movimiento.
Al trabajar constantemente con modelos diversos y colaborar con agencias de modelos innovadoras, Rihanna continúa redefiniendo el modelaje moderno, demostrando que la moda, la belleza y la inclusividad van de la mano.