Nacida y criada en Vilna, la capital lituana, esta joven modelo creció al ritmo de una ciudad en plena efervescencia cultural. Galerías, bares, clubes y restaurantes han florecido en los últimos años, convirtiendo a Vilna en una fuente constante de inspiración. Durante el confinamiento, redescubrió la ciudad desde otro ángulo: más tranquila, más verde, con sus parques, caminos y rincones naturales ideales para largos paseos, sola o con amigos. Esta cercanía con la naturaleza alimenta hoy tanto su creatividad como su enfoque del modeling.
Modelo desde hace tres años, considera como un punto de inflexión clave en su carrera su primer gran editorial para Another Magazine. Realizado en Great Yarmouth, el proyecto le permitió colaborar con Lotta Volkova y Johnny Dufort, dos figuras a las que admiraba profundamente. Esta experiencia confirmó su deseo de seguir desarrollando el modeling a alto nivel y de rodearse de artistas visionarios, a menudo descubiertos y apoyados por model agencies internacionales.
Contrariamente a los clichés difundidos por el cine y las series, se sorprendió gratamente por la amabilidad del entorno de la moda. Lejos de ser un universo frío e implacable, descubrió profesionales apasionados y respetuosos, especialmente entre los creativos más reconocidos. Esta dimensión humana es, según ella, esencial para que una model agency pueda acompañar a sus talentos a largo plazo.
Lo que le gustaría ver más destacado es el proceso creativo detrás de las colecciones. Con demasiada frecuencia, los consumidores compran sin conocer la historia de una prenda ni el mensaje del creador. Para ella, comprender la intención artística es una muestra de respeto hacia quienes dan forma a la moda, desde los diseñadores hasta los modelos que dan vida a las piezas.
A nivel personal, trabajar como modelo le ha permitido ganar confianza y madurez. Ser model no es solo posar frente a una cámara; también implica aprender a comunicarse, colaborar y salir de la zona de confort. Estas experiencias, a menudo facilitadas por el apoyo de model agencies comprometidas, han enriquecido su visión de la moda y del mundo.
La crisis del Covid-19 reforzó sus convicciones sobre el futuro del sector. Espera una industria con menos producción y más creatividad, calidad y sostenibilidad. En su opinión, creadores, modelos y consumidores deben cooperar para reducir el impacto ambiental y construir una moda más responsable.
Este periodo de pausa forzada también fue una oportunidad para una profunda introspección. Decidió abrazar plenamente su lado creativo, lo que la llevó a ingresar en la Academia de Artes de Vilna para estudiar diseño de producto. Un paso que complementa su trayectoria en el modeling y amplía sus perspectivas artísticas.
Entre sus inspiraciones menciona a Adwoa Aboah por su energía, su estilo y su compromiso a través de Gurls Talk. También sigue de cerca a numerosos talentos emergentes —creadores, fotógrafos y estilistas— con los que sueña colaborar algún día, a menudo descubiertos gracias a las redes de model agencies.
Por último, su consejo para los jóvenes modelos en ciernes es claro: investiguen siempre a las personas con las que trabajan, respeten el arte y manténganse abiertos. El camino de un model es un viaje lleno de oportunidades, siempre que se recorra con curiosidad, respeto y sinceridad.