Cada modelo tiene su propia historia, y a menudo comienza donde menos se espera. Descubierta por casualidad en su ciudad natal mientras paseaba por un centro comercial, esta joven nunca había considerado una carrera en el modeling. Abordada por un scout de una agencia de modelos, primero se tomó el tiempo de pensarlo, hablarlo con su madre y, sobre todo, terminar sus estudios. Aunque fue fichada muy pronto por una agencia, decidió esperar antes de dedicarse por completo, hasta que surgió la oportunidad de participar en la Fashion Week de Nueva York. Una decisión meditada que demuestra que, incluso en un sector tan acelerado como el de las modelos, el momento personal sigue siendo clave.
A diferencia de muchas modelos de su generación, mantiene una relación distante con las redes sociales. Prefiere proteger su vida privada y utiliza las plataformas principalmente para comunicarse con sus seres cercanos. Si Instagram y Twitter no están entre sus prioridades, YouTube ocupa un lugar especial, especialmente para descubrir contenidos de belleza. Este distanciamiento digital le permite mantener cierto equilibrio, un valor fundamental en una industria muy expuesta.
Como muchas carreras en el modeling, la suya no ha estado exenta de desafíos. Un periodo de viajes constantes y trabajo intenso la llevó a tomarse una pausa, necesaria para cuidar su salud mental. Apoyada por su entorno y por sus agencias de modelos, regresó más fuerte y con una visión más saludable de su profesión. Además, destaca que nunca ha vivido experiencias negativas importantes en los sets, lo que refuerza su apego a esta industria.
Entre los numerosos proyectos en los que ha participado, su primera campaña sigue siendo la más memorable. Trabajar para Balmain, sin conocer realmente los códigos de una sesión de campaña, fue una experiencia tan intimidante como emocionante. Todo ocurrió muy rápido, casi demasiado rápido, pero ese momento marcó un punto de inflexión decisivo en su carrera como modelo.
Al hablar del futuro, se muestra realista. En un sector donde todo puede cambiar de un día para otro, resulta difícil planificar a largo plazo. Se deja llevar por las oportunidades, manteniéndose abierta a otros roles dentro de la industria de la moda, como el maquillaje o el estilismo. Lo que más la motiva es la dimensión artística del trabajo editorial: crear algo bello sin intentar controlarlo todo. Una filosofía que refleja fielmente la realidad del modeling actual, entre intuición, adaptación y pasión.