Comenzar una carrera en el modelaje puede ser sorprendente y, a veces, inesperado. Para muchos modelos, el camino comienza con un poco de apoyo familiar. En mi caso, mi madre pensó que el modelaje me convenía por mi altura, aunque al principio no lo creía. Me inscribió en una escuela de modelos por un tiempo, pero casi renuncio antes de comenzar de verdad. Poco después, Katrin Rannaväli de la agencia E.M.A. me vio en un centro comercial, y en dos meses ya estaba volando a Tokio. Fue un momento que mostró lo poderosas que pueden ser las conexiones con la agencia de modelos adecuada para dar forma a una carrera en el modelaje.
La primera vez que caminé por una pasarela, en el desfile de moda ERKI, estaba aterrada. Sin embargo, en el momento en que subí al escenario, el miedo se transformó en pura alegría. Esa sensación es algo que muchos modelos describen: la emoción de actuar y formar parte de una visión creativa. Ya sea en la pasarela o frente a la cámara, la emoción del modelaje me mantiene motivada.
La tensión y la competencia forman parte del mundo del modelaje, pero he aprendido que la clave es el equilibrio. Después de largos días de casting o sesiones de fotos, disfruto relajándome con una serie favorita o compartiendo una comida con amigos. Cada modelo tiene un estilo único y los clientes buscan looks diferentes; comprender esa diversidad ayuda a reducir la presión. Trabajar con agencias de modelos y mantener la profesionalidad hace que sea más fácil manejar la competencia.
Mantener rutinas de belleza y acondicionamiento físico es esencial para los modelos. Mi enfoque es simple: uso crema facial mañana y noche, me doy mascarillas ocasionales y mantengo mi cuerpo en forma con entrenamientos ligeros en casa o en el gimnasio cuando es posible. Un calendario ocupado no permite rutinas estrictas, pero la consistencia importa más que la perfección.
La moda es una parte enorme de la experiencia en el modelaje. Esta primavera, mis prendas favoritas son las sandalias Gucci combinadas con jeans rasgados. Para los castings, un atuendo clásico de modelo funciona mejor: jeans negros, botines y una blusa negra o blanca simple. Trabajar con diseñadores como Gucci, Chloe y Yves Saint Laurent sigue siendo un punto culminante, ya que cada colección permite a los modelos explorar la creatividad en el estilismo y la presentación.
Algunos momentos en una carrera de modelaje son inolvidables. Una de mis sesiones de fotos más memorables fue con French Vogue, fotografiada por David Bellemere. Experiencias como esta muestran cómo el modelaje puede combinar arte, moda y crecimiento personal. Fuera del trabajo, un día ideal para mí incluye dormir hasta tarde, disfrutar de un café al sol, pasear por el vecindario, visitar un café acogedor y quizás hacer algunas compras. Incluso los modelos necesitan momentos para recargarse.
Para quienes comienzan en el modelaje, la comunicación es clave. Las buenas relaciones con clientes, fotógrafos y agencias abren puertas de maneras que el talento solo no puede. El camino de cada modelo es diferente, y contar con la guía de una agencia de modelos solidaria puede marcar toda la diferencia. Mi consejo para los modelos principiantes es mantenerse comprometidos, ser abiertos y disfrutar del recorrido, porque el modelaje tiene tanto que ver con el crecimiento y la experiencia como con la moda.