La temporada primavera–verano 2024 marcó un momento emocionante en la historia de la moda, combinando guiños nostálgicos a décadas pasadas con estilos frescos y fáciles de llevar que siguen influyendo en diseñadores, agencias de modelos y el mundo del modelaje incluso en 2026. Tanto si eres un modelo emergente que empieza a asistir a castings como si eres un profesional consolidado que desfila para grandes agencias de modelos, comprender estas tendencias es clave para mantenerse relevante en sesiones fotográficas, pasarelas y campañas.
El tema predominante de la primavera–verano 2024 fue el “lujo silencioso” y el chic minimalista. Los diseñadores se alejaron de los excesos llamativos para apostar por siluetas atemporales y discretas que conectan con los armarios modernos. Las paletas sobrias dominaron las pasarelas —especialmente el negro, el blanco y algunos acentos en rojo intenso— mientras que prendas clásicas como las gabardinas, los trajes sastre y los blazers bien estructurados recuperaron protagonismo de Nueva York a París.
Entre los momentos más comentados de las pasarelas destacaron los microshorts y los vestidos blancos. Los microshorts minimalistas, vistos en Gucci, Chanel y Alexander McQueen, demostraron que un estilismo depurado con piernas al descubierto puede ser elegante y atrevido. Igualmente impactantes fueron los vestidos blanco puro, desde versiones transparentes hasta diseños con texturas elaboradas, confirmando que los tonos neutros pueden ser tan poderosos como los colores vibrantes.
Los pantalones de cintura alta se consolidaron como una silueta clave, creando líneas largas y elegantes, especialmente favorecedoras en editoriales y desfiles. Loewe y otras casas presentaron pantalones con detalles de cintura tipo corsé, aportando a los modelos una silueta alargada y distintiva, ideal para portfolios y sesiones editoriales.
Las formas florales y los motivos románticos también tuvieron un papel destacado. Diseñadores como Simone Rocha y Olivier Rousteing incorporaron estampados inspirados en rosas y flores tridimensionales, combinando suavidad con sastrería estructurada, una mezcla atractiva para marcas que buscan modelos capaces de moverse entre la alta costura delicada y una imagen de marca potente.
La estética “Polo club” regresó con fuerza, con polos clásicos y elementos de rugby reinterpretados de forma creativa, desde looks de club campestre hasta versiones elevadas de streetwear. Esta tendencia refleja un cambio hacia el lujo funcional y ofrece a los modelos opciones versátiles para campañas lifestyle y contenidos de moda.
Una tendencia audaz que cautivó tanto a las pasarelas como al street style fue la falda transparente. Vista en casas como Altuzarra y Louis Vuitton, aportó una sensualidad moderna a formas tradicionales, creando movimiento y atractivo visual tanto en fotografía como en acción.
Los acabados metálicos y la artesanía sumaron textura y glamour, desde vestidos de efecto oro líquido hasta flecos de cuero y detalles cortados con láser. Estos elementos permitieron a los modelos proyectar una actitud vanguardista y una sofisticación editorial pulida.
Finalmente, la industria revisó épocas icónicas. La tendencia flapper moderna fusionó el glamour de los años veinte con un enfoque contemporáneo, mientras que el regreso de los noventa rescató básicos minimalistas como las faldas lápiz color camel, las camisas blancas impecables, la sastrería gris y los jeans boyfriend.
Para los modelos que se mueven en un entorno altamente competitivo, las tendencias primavera–verano 2024 siguen ofreciendo inspiración más allá de las temporadas. Ya sea que te prepares para tu próxima fashion week con una agencia de modelos líder o estés desarrollando tu comp card y contenido social, adoptar estos estilos atemporales garantiza una imagen actual, segura y atractiva para directores de casting, fotógrafos y marcas.