Originaria de Oslo, Noruega, Julia Rudby encarna una nueva generación de modelos para quienes el modeling es tanto una aventura humana como un exigente recorrido profesional. Descubierta a una edad muy temprana gracias al apoyo de su entorno, y en particular de su madre Donna Ioanna, se describe como una persona atenta, reflexiva, ambiciosa y con un sutil sentido del humor. Su entrada en la industria se produjo de manera natural, impulsada por la curiosidad y el deseo de explorar un universo que inicialmente no había contemplado.
Todo comienza en un centro comercial de Oslo, cuando un scouting organizado por una agencia de modelos capta su atención. Este encuentro marca un punto de inflexión decisivo: Julia descubre el mundo de las modelos, los concursos y las primeras sesiones fotográficas, junto a otros talentos procedentes de distintas agencias de modelos. Esta temprana inmersión en el modeling le permite comprender las exigencias de la profesión, al tiempo que desarrolla relaciones y una auténtica pasión por la industria. Aún muy joven, mantiene el contacto con su agente, enviando Polaroids con regularidad durante sus años escolares, prueba de un compromiso progresivo y reflexionado.
Hoy, establecida en Milán tras dejar Oslo, Julia ya mira al futuro con ambición. Entre Londres, París y el proyecto de instalarse definitivamente en Nueva York, su trayectoria ilustra la movilidad internacional inherente a la vida de una modelo moderna. Su mayor logro hasta la fecha es, sin duda, su trabajo para Gucci, con un debut destacado en el desfile de febrero de 2018. Tras haber colaborado con la casa italiana como modelo de pruebas, esta experiencia confirmó su lugar en el universo del lujo y reforzó su relación con el equipo creativo, convirtiéndose en un verdadero hito en su carrera.
Como muchas modelos, Julia sueña con alcanzar nuevas metas, en particular una portada de una revista icónica como Vogue. Para ella, estas portadas simbolizan la realización y el impacto cultural del modeling, esas imágenes que marcan la infancia y alimentan el imaginario colectivo. Lo que más le gusta de esta profesión, más allá de las fotos finales, son los encuentros, los viajes y el descubrimiento de nuevas culturas, con la certeza de que cada día en la industria es diferente al anterior.
Consciente de los desafíos del sector, Julia desea que evolucione la forma en que se percibe a las modelos. Aspira a una industria en la que la personalidad y la diversidad tengan mayor protagonismo, más allá de los estándares tradicionales. Inspirada por figuras comprometidas como Martin Luther King Jr. y por las feministas que luchan por los derechos de las mujeres, encarna a una modelo consciente de su papel y de su influencia. Un recorrido prometedor que merece ser seguido de cerca, reflejo de la evolución del modeling y de las aspiraciones de una nueva generación de talentos.