Descubierta con tan solo 14 años en los años 80 por Elite Model Management, Mary Ann llamó muy pronto la atención de una importante agencia de modelos. Sin embargo, sus padres no le permitieron convertirse en modelo en aquel momento. La famosa frase “si tiene que pasar, pasará” nunca ha sido tan cierta como en su historia. Treinta y tres años después, esa intuición se confirmó.
A los 47 años, Mary Ann comenzó oficialmente su carrera en el modeling, demostrando que no existe una edad ideal para convertirse en modelo. Hoy, entre sus logros se encuentran colaboraciones con clientes internacionales como AVEDA, Numero Russia Magazine y diseñadores de renombre como Deveaux New York. Su trayectoria inspira a muchos modelos que sueñan con triunfar fuera de los estándares tradicionales impuestos por las agencias de modelos.
Descubierta inicialmente por Eileen Ford de la legendaria Ford Modeling Agency, Mary Ann tomó primero un camino diferente. Tras el instituto, se dedicó a las artes visuales, obteniendo un BFA en diseño gráfico y posteriormente un MFA en la Pennsylvania Academy of the Fine Arts. Trabajó como diseñadora gráfica, artista expuesta en galerías y profesora universitaria, antes de regresar, años más tarde, a aquella oportunidad que el mundo del modeling había dejado en pausa.
Entre sus experiencias más significativas, la campaña internacional de AVEDA “Know What You (We) Made Of” ocupa un lugar especial. Más que un simple trabajo como modelo, esta colaboración reconoció su identidad como artista y sus valores profundos. Ser elegida para representar cualidades como Mentor, Defiant y Balanced reforzó su sentido de pertenencia a una industria en evolución, donde los modelos son cada vez más valorados por su autenticidad.
Su trabajo con el fotógrafo Nagi Sakai para Numero Russia Magazine, así como su selección por Deveaux New York, confirmaron su lugar en un entorno en el que las agencias de modelos buscan ahora perfiles ricos en experiencia e historias personales. Otro recuerdo inolvidable fue su campaña de Clarins en París, vivida en familia, combinando carrera como modelo y momentos de vida preciosos.
Ser modelo a los 50 años representa para Mary Ann una fortaleza, no un obstáculo. Explica que a esta edad aporta mayor confianza, experiencia y profundidad a su modeling. Donde dudaba de sí misma a los 14 o 20 años, hoy encarna una seguridad que refleja la evolución de la industria hacia una mayor inclusión y diversidad. Su compromiso con el Model Activist Group, también conocido como Model Mafia, la ha acercado a jóvenes modelos comprometidas e inspiradoras.
A quienes desean comenzar, Mary Ann recuerda que “el éxito es el lugar donde la preparación se encuentra con la oportunidad”. Su consejo es claro: creer en uno mismo, alimentar los sueños y avanzar con deseo, determinación y dedicación. Un mensaje poderoso para todos los futuros modelos, sin importar la edad, y para todas las agencias de modelos dispuestas a mirar más allá de las normas establecidas.