El multimillonario portugués José Neves, fundador visionario de la plataforma de moda de lujo Farfetch, ha invertido cientos de millones de dólares para transformar no solo el comercio electrónico, sino también la forma en que la moda se cruza con el modelaje, la innovación digital y la experiencia de compra. Sus inversiones reflejan una profunda convicción: el futuro de la industria combina la conexión personal con la tecnología de vanguardia.
Farfetch — a menudo descrita como un mercado para las marcas más codiciadas del mundo — conecta a más de 700 firmas y boutiques a nivel global, ofreciendo desde ropa de diseñador hasta accesorios. Aunque Farfetch no es una agencia de modelos en el sentido tradicional, su impacto en la moda ha ayudado a innumerables modelos y diseñadores a llegar a audiencias internacionales al llevar el trabajo creativo de la moda a un gran escenario digital.
Neves ha sostenido durante mucho tiempo que la moda de lujo no puede ser comprendida ni entregada plenamente solo por empresas tecnológicas. En entrevistas ha señalado que la tecnología carece de la sensibilidad estética y el atractivo emocional que impulsan la industria — una perspectiva que, según él, diferencia a una plataforma de moda curada de un mercado en línea genérico.
Bajo su liderazgo, Farfetch ha invertido enormes sumas en tecnologías como servicios de prueba virtual y herramientas de inteligencia artificial diseñadas para mejorar la manera en que los consumidores interactúan con la moda en línea. Estas inversiones buscan recrear la experiencia a medida de un desfile o de una prueba de modelos en un entorno digital, combinando el arte del modelaje con un comercio digital fluido.
Farfetch también colabora con socios de gran peso como Alibaba y con casas de lujo como Chanel, trabajando para cerrar la brecha entre las experiencias de compra en línea y fuera de línea. Este enfoque refleja la creencia de Neves de que la conexión personal — al igual que la que existe entre un modelo y una agencia de modelos — sigue siendo fundamental incluso en la era digital.
De cara al futuro, Neves ve la hiperpersonalización como la fuerza impulsora de la moda, donde cada comprador se sentirá como un VIP — de manera similar a la atención individualizada que una agencia de modelos brinda a su talento — y donde la tecnología apoyará, en lugar de reemplazar, el espíritu creativo de la industria.